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En la BUAP desarrollan bioinsecticida para control de plaga de la *Chinche besucona*

BUAP. 4 de febrero de 2016.- De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el mundo hay entre 6 y 7 millones de personas que padecen el mal de Chagas; América Latina es la región con el mayor número de casos. Ante esta situación, investigadores de la Escuela de Biología de la BUAP desarrollaron un bioinsecticida para el control biológico de Meccus pallidipennis, insecto de la subfamilia Triatominae, comúnmente conocido como “chinche besucona” por la lesión que deja al picar, o “vinchuca” como se le llama en Argentina, uno de los principales transmisores del parásito causante de esa enfermedad.

Los investigadores realizaron un estudio serológico en Huaquechula, Puebla, en coordinación con el doctor Michael Gaunt, investigador de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres (EHMTL), cuyo resultado determinó que la enfermedad de Chagas es endémica en esta zona.

“Al picar a un ser humano, estos vectores (insectos) defecan encima de la herida o abrasión, y al rascarse, la persona permite la entrada de Trypanosoma cruzi, un parásito que al ingresar en el organismo viaja por el torrente sanguíneo hasta el corazón, en donde anida y provoca serias lesiones cardiovasculares”, explicó José Lino Zumaquero Ríos, investigador de la Escuela de Biología de la BUAP, responsable de este proyecto.

En el Laboratorio de Parásitos y Vectores, de dicha unidad académica, Zumaquero Ríos y un grupo de investigadores consiguieron aislar una cepa del hongo Beauveria bassiana, la cual tiene las propiedades necesarias para matar al insecto, evitar que aumente su población y, con ello, la transmisión del mal por esta vía.

Gracias a un análisis filogenético, determinaron que la cepa de este hongo, recolectada en la comunidad de San Antonio Rayón, Puebla, tiene efectos entomopatógenos sobre los Meccus pallidipennis; es decir, es un fuerte enemigo de las chinches.

“En un medio selectivo cultivamos el hongo y una vez que crece se saca mediante procedimientos especiales y se espera a que se generen las esporas. Posteriormente, se aísla una muestra y se expone ante los insectos a diferentes tiempos”, explicó.

Tras señalar que han realizado diferentes tipos de pruebas, el investigador precisó que el hongo tiene propiedades quitinolíticas y proteolíticas, lo que significa que cuando los artrópodos entran en contacto con las esporas, éstas se adhieren a la cutícula y la degradan, provocándoles la muerte.

Una característica de este método es que no necesita de productos químicos, a diferencia de otros insecticidas utilizados para el control de plagas, lo que contribuye a disminuir los índices de contaminación ambiental generada por dichos tóxicos.

Lino Zumaquero Ríos, doctor en Ciencias Ambientales y Salud, por el Instituto de Ciencias de la BUAP, refirió que las cepas de Beauveria bassiana han sido evaluadas en condiciones de laboratorio con otras especies de chinches, como la Triatoma infestans, originaria de Sudamérica, y las pruebas han sido satisfactorias.

Subrayó que gracias a la efectividad y los buenos resultados de este procedimiento, se solicitó el registro de patente ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, en el área de salud, con el nombre de “Formulación biológica para el control de Meccus pallidipennis”, y el número MX/a/2014/006676.

Por otro lado, comentó que se han dado a la tarea de recorrer diversos municipios del estado, como Chignahuapan, Huaquechula, Jalpan, Pahuatlán de Valle, Pantepec, Tepeaca, Tepexi de Rodríguez, Tetela de Ocampo y Zacatlán, entre otros, con el fin de realizar análisis a la población y obtener muestras de los insectos.

“En Huaquechula hicimos un estudio serológico, en coordinación con el doctor Michael Gaunt, investigador de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres (EHMTL), que nos permitió determinar que la enfermedad de Chagas es endémica en esta zona, al encontrar que 5 por ciento de la población infantil presentó muestras de anticuerpos anti- Trypanosoma cruzi, y que 20 por ciento de los adultos también están infectados”, afirmó.

De acuerdo con diversos estudios, en México entre 30 y 33 por ciento de las personas que son infectadas por el parásito, padecen de la enfermedad de Chagas, y de éstos 70 por ciento son causados por Meccus pallidipennis, agregó.

El trabajo científico del grupo de investigación, liderado por Zumaquero Ríos, ha consistido en buscar alternativas biológicas que coadyuven con las campañas y estrategias que existen a nivel nacional, y en Latinoamérica, para disminuir las poblaciones del insecto.

Finalmente, Lino Zumaquero aseveró que es importante que se generen estudios en todo el país sobre la actual propagación de las chinches, ya que a consecuencia del cambio climático, del incremento de la humedad y la temperatura, los insectos han llegado, incluso, a las zonas urbanas.

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