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TRANSFORMACIONES DE LA FERIA DE CHOLULA

 

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El propósito de este artículo es el de hacer reflexionar y sensibilizar a los cholultecas, en torno la Feria de Cholula sobre las transformaciones que ha sufrido ésta en los últimos años y sobre la importancia de conservar nuestro patrimonio cultural, con la finalidad de atraer el turismo a través de una buena gestión que sirva como una herramienta para el desarrollo local del municipio. Cholula es una de las ciudades más antiguas de América con un patrimonio cultural de gran riqueza y diversidad, donde el pasado y el presente se entretejen, a través de su historia, tradiciones e identidad. Una ciudad que desde épocas prehispánicas ha sido comercial y religiosa, altamente desarrollada, por su traza arquitectónica y vida urbana, que a partir de la Colonia tomó la traza reticular que aún conserva, una traza constituida de diversos elementos arquitectónicos característicos de las ciudades españolas del siglo XVI. Uno de ellos la Plaza de  la Concordia, un espacio público que ha existido desde hace más de 25 siglos, cumpliendo varias funciones; durante la época colonial como Plaza, mientras que en la época prehispánica como Tianguis de comercio regional todos los días y a partir del siglo XX  una vez al año durante la Feria. La Plaza de la Concordia es un espacio público que por siglos ha sido un lugar de identidades, encuentros sociales e interacciones sociales que vincula en el tianguis de la Feria a los comerciantes y a la población cholulteca, porque gente de diversas comunidades de la región, resguarda y mantiene viva la tradición del intercambio o “trueque” de diversos productos de flora y fauna nativa de México, de los sabores de la fruta, el queso, el huastotopo, las cuetlas o la cecina. Generalmente, la gente que acude a la Feria, peregrina y se establece en esta plaza, porque no sólo viaja con sus productos para realizar el “trueque”, sino que además realiza una peregrinación religiosa hacia el Santuario de la Virgen de los Remedios por la necesidad que tiene de desplazarse a este sitio consagrado para realizar rituales espirituales de fe religiosa, principal objetivo que realmente motiva al peregrino llegar a la Feria. Una práctica espiritual que no necesariamente es del mundo católico, sino también ha existido de los pueblos mesoamericanos. Hemos observado que la feria que se realiza en la Plaza de la Concordia es un fenómeno cultural en el que existen relaciones de tipo económico, político las cuales se entretejen en el aspecto religioso. Sin embargo, durante los últimos años la transformación de la Plaza y en particular de la Feria de Cholula, que es tema de nuestras investigaciones, hemos observado cómo ha ido adquiriendo características neoliberales por la modernidad abrupta y masiva de elementos que actualmente conforman la Feria,  a ello se suma la pérdida de identidad y deterioro de nuestro patrimonio cultural, como un efecto negativo que ha generado la globalización o “modernidad” para los comerciantes que hacen la feria y para la población cholulteca que vive la feria como parte de su identidad. Una transformación y deterioro que indica que la Feria parece haberse convertido en improvisada, organizada de manera muy precipitada, que intenta arraigar un cierto estilo elitista, selectivo y de exclusión, por la falta de planeación, visión y conocimiento de quienes la organizan, lo que restringe la potencialidad de atraer turismo a través de la cultura local que generan los peregrinos y comerciantes que hacen la Feria. Por lo que consideramos es importante que los actores interesados e implicados en la Feria tradicional puedan rescatarla. Los invitamos a reflexionar sobre abrir la perspectiva de un marco de beneficios socioeconómicos para los menos favorecidos, la gente que trae sus productos nativos regionales a intercambiar, ellos quienes hacen la Feria son precisamente los que se ven menos favorecidos y necesitan de instrumentos que permitan mejorar las expectativas económicas y sociales que los puedan cautivar para dar continuidad a la Feria tradicional de Cholula. Sabemos que la cultura es el activo, la riqueza tangible e intangible que puede atraer turismo, entendiendo a este como un fenómeno socioeconómico de gran magnitud y eficaz que puede ofrecer potencialidades en el desarrollo local del municipio y la economía de los que hacen la Feria. Por lo que invitamos a los actores implicados e interesados en la Feria a reflexionar y sensibilizarse sobre la importancia de la misma, a rescatar su identidad, a asumir entre los diferentes ámbitos iniciativas de interacción positiva, asumir la responsabilidad de superar la Feria “moderna”. Así mismo, es importante gestionar la cultura cholulteca en beneficio de la misma, con el compromiso de generar el desarrollo social y económico del municipio de San Pedro Cholula que cada vez limita sus actividades tradicionales. Promover la conservación y autenticidad de nuestras tradiciones como elemento clave para atraer y motivar a aquellos viajeros modernos, de la gente que trae sus productos a intercambiar y de los cholultecas para que sus necesidades puedan ser satisfechas. Es también importante permitir la explotación genuina de la cultura para lograr con esto la inserción equilibrada entre la sociedad y la economía permitiendo con esto conciliar la conservación del patrimonio cultural. 

Feria trueque cholula 2016

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