post-image

¿COMO IMPLEMENTAR EL EJERCICIO DEL PODER POPULAR?


Por: Mtro.Enrique Luis Hernandez E.
Palabras más, palabras menos, el Artículo 39 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, establece: “La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo…”, en este sentido El Pueblo de México, mediante el ejercicio del sufragio, votó libre y abiertamente el 1 de Julio de este 2018, cristalizando para nuestro país la Democracia, que desde hacía tantos años figuraba como una potestad, pero que algunos cuantos estuvieron cegando constantemente, dado que sus intereses personalísimos se verían afectados al concretarse en una realidad la referida Democracia.
Continuando con lo preceptuado por el referido Artículo 39, está escrito que: “Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste”. Y la práctica electoral realizada, ha hecho realidad tal pretensión, al decidir la opción ideológica, que equivale a un modelo diferente de gobierno, que “el sistema” en turno no tuvo la más remota intención de hacer concretar. Ya que desde el triunfo de la Independencia de México (1821), la conquista de los anhelos Revolucionarios (de campesinos, obreros y clases populares), que se consagraron mediante el Constituyente de Querétaro, en la Constitución de 1917, figuraban en lo que ellos hicieron “Letra muerta”), pero no bastaron Cien Años para los que se fueron relevando en el “Ejercicio del Poder”, para hacerlos realidad, (ya que implementaron a cuenta gotas algunas “concesiones” para engañar a la población), salvo los procesos de Nacionalización de la Industria Eléctrica, la Expropiación Petrolera, la fundación del Instituto Politécnico Nacional y, párale de contar; eso sí, coronando esos Cien Años del Triunfo de la Revolución Mexicana, (después de circo, maroma y teatro de parte de quienes ostentaron el poder y en el afán eficaz, de entretener al pueblo y distraerlo, mediante los festejos del Centenario), implementó el Gobierno, lo necesario para dar al traste con todas aquellas “Conquistas” del pueblo mexicano que murió durante la Revolución y multitud de movimientos sociales como el del 68 y muchos otros más, a través de su “Magna Obra”: Las Reformas “Educativa”, “Energética”, “Laboral”, “Del sistema Penal Acusatorio”, etc. que en realidad contravinieron la Soberanía Nacional legitimada por la propia Constitución del 17, y que además “mediante el séquito de legisladores” incondicionales y sometidos al gobierno y a los intereses mezquinos de unos cuantos, le infirieron a la Constitución, tantas mutilaciones, reformas, parches y violaciones durante ese gran lapso, acompañados además de la “comparsa” que se ha dado en muchos casos por las fallas del sistema Judicial.
Regresando a lo que reza el Artículo 39 de la Carta Magna: “El pueblo tiene en todo el tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno”. Particularmente “La manera como ha operado y mal funcionado ese gobierno”, lo que ha llevado al hartazgo y por lo tanto mediante el proceso Electoral, la población ha retomado el “Poder Soberano” (lo que evidencia una verdadera Revolución no armada, pero no obstante “ya cobró varias vidas”, por los obsesionados y compulsivos por el poder) y precisamente en el ejercicio de esa Soberanía, como en todos los procesos de “Conformación de un Nuevo Estado, de una forma diferente de Gobierno, es preciso como lo explica la Teoría del Estado al referir : El Pueblo es el Soberano, cuando el pueblo manifiesta y ejerce el Poder Soberano, debe delegarlo estipulándolo en la Ley Suprema que se llama Constitución (la cual por fortuna, en esencia existe), para que el Estado, mediante uno de sus componentes el “Gobierno”, implemente lo que del pueblo dimana y regrese a él (pueblo) en “Su Beneficio”.
México ha resuelto, este primero de Julio, el ¿Qué?: “No quiere seguir sometido, sin libertad, oprimido, bajo la tutela de gobernantes -en todos los órdenes del gobierno-, que sólo han velado por sus intereses particulares y por los intereses de un “grupúsculo” que a través de la vida de México (recordemos simplemente la Historia, aunque a Aurelio Nuño -pseudo Secretario de Educación Federal- no le parezca) se han consolidado como una verdadera “Mafia” (que viola todo y de todo, que asesina, que roba, que ejerce de manera sistemática el “nepotismo”, que es corrupta el máximo y que además expone y pone ante “extranjeros de su misma calaña”, lo más preciado: la dignidad y riqueza de México”.
A partir de este momento faltan por redefinirse las demás las demás incógnitas: ¿Cómo?, ¿Quién?, ¿Cuándo?, ¿Dónde?, ¿Porqué? Y ¿Para qué? Entre otras.
La respuesta es fácil, el implementarla es lo difícil y para explicarlo me apoyaré en una analogía: Así como en el proceso de Educación de los Hijos, no es posible que los Padres de Familia dejemos esa responsabilidad -que es nuestra-, exclusivamente en manos de los mentores y en la escuela, porque lo único que se alcanza es “Perder a nuestros hijos”, acabar con la Institución llamada “Familia y contribuir a la “descomposición social”. Exactamente de la misma forma el Poder Soberano no puede ser abandonado irresponsablemente por los ciudadanos (recordando que ciudadano es todo miembro del Estado políticamente activo y lo político etimológicamente viene del griego “polis” que significa ciudad e “ica” que significa lo relativo a la ciudad o sea política es participar responsable y activamente en los intereses públicos que afectan a los que viven en una sociedad y su ciudadanía; por otro lado, la política no es todo lo “negro” que hacen los pseudopolíticos y los corruptos) y dejarlo en manos de las personas que se apostan en el Gobierno, -porque sucede lo que hemos vivido durante siglos-. Se requiere que exista una constante: “la Participación ciudadana”, mediante diversas formas, (algunas de las cuales por el momento queden sólo enunciadas): La Contraloría Social, Los Observatorios Ciudadanos y las Asociaciones Civiles auténticas. (no aquellas mediante las cuales los “políticos” han extraído sistemáticamente los recursos de los cientos de Programas Sociales, para su beneficio, o que han servido para evadir impuestos y enriquecerse con los beneficios que concede la Ley del Impuesto Sobre la Renta, específicamente). De modo que no dejemos que “hagan de las suyas los funcionarios de cualquier nivel”, (entendiendo que funcionario es toda persona física que se desempeña en el cumplimiento de una responsabilidad pública y que a cambio de su “trabajo” devenga un salario, cuyo importe proviene el erario público el cual se forma con la aportación que los ciudadanos y el pueblo en general, aportación que hacemos con todas nuestras contribuciones, impuestos, pago de derechos, consumos, etc. etc.), necesitamos los ciudadanos participar con ética y con solvencia moral, además apegados a Derecho, para que los funcionarios cumplan con las responsabilidades que asumieron al aceptar el cargo que ostentan (por sencillo que sea y a través de la toma de protesta de Ley), para lo cual debemos estar al pendiente que se apliquen los elementos jurídicos existentes, como la Ley de Responsabilidades de los Funcionarios Públicos, los Reglamentos, y toda la legislación aplicable, que existe para enmendar las fallas de los malos funcionarios.
En conclusión, ayudemos a que el Gobierno que hemos elegido legítimamente, cumpla con su responsabilidad, cuidemos que la gran estructura burocrática no incurra más en actos de corrupción, involucrémonos responsable y activamente en todas las acciones de gobierno. De lo contrario no habrá cambio alguno en lo fundamental, como lo especifica la Filosofía, cuando aclara, existe” lo Esencial” y “lo Secundario”, es esencial en este caso la participación ciudadana, y es ¡Ya! O como lo pregona el Derecho: El que puede lo más, puede lo menos. Pueblo de México, Ya pudiste lo más, ahora viene lo “de menos”, que es lo más difícil, pero no imposible.
¡Participa activamente!
Jinsil

 

1 de Julio Elecciones poder soberano pueblo

Notas Relacionadas

Comentarios